Guisantes salteados

Hoy os traigo una receta super fácil, de las más fáciles que he traído hasta ahora.

Se trata de un salteado de guisantes con jamón de York y huevo, unos ingredientes sencillos que casi todos tenemos en casa.

Los guisantes son un alimento rico en fibra, por lo cual nos pueden ayudar a tener una buena salud intestinal y prevenir el estreñimiento. Además, contienen vitaminas que apoyan al sistema nervioso, principalmente del grupo B y ácido fólico, que pueden ayudarnos a controlar el estrés y la ansiedad.

Ingredientes para 3 personas:

Guisantes congelados

Jamón de york

2 huevos

1 pizca de aceite

1 pizca de sal

 

Tiempo de preparación: 35-40 min                                                    Dificultad: 1/10

En primer lugar, ponemos a cocer los guisantes. Yo uso guisantes congelados, y se pueden poner a cocer directamente congelados.

A mí me gusta cocinarlos al vapor, ya que conservan mejor el sabor y sus nutrientes, además de cocinarse más rápido que cociéndolos en agua. Suelo usar una práctica y económica vaporera de silicona. Tardarán unos 35 min en cocerse aproximadamente, según el tipo de guisante.

De mientras se van cociendo los guisantes, cogemos el jamón de York y lo cortamos en trozos pequeñitos.

Es importante que nos fijemos que en el paquete pone claramente jamón de york, jamón cocido o similar, para asegurarnos que realmente es jamón, ya que hay muchas marcas (principalmente las que dan mucha cantidad a precio bajo) que en el paquete pone fiambre de York.

En esos casos es mejor evitarlo, y que realmente no se trata de jamón cocido, sino que se hace una mezcla de carnes (no sabemos exactamente que partes), con almidón y otros aditivos, se colocan en un molde y se cuecen, y no estamos seguros de que es exactamente que estamos comiendo, además de tener muchos más aditivos.

Si no estamos en un programa de control de peso, podemos usar bacón o tacos de jamón serrano, pero he preferido el jamón de York para reducir las grasas al máximo.

 

 

Cuando veamos que ya queda poco a los guisantes, cogemos una sartén, le ponemos una pizquita de aceite de oliva (muy poca cantidad, justo para que no se pegue), y doramos el jamón de York. Si queremos podemos ponerle también un diente de ajo picado.

Retiramos los guisantes ya cocidos, y los añadimos a la sartén junto al jamón de York ya doradito, y lo mezclamos todo.

Ya para finalizar, echamos los 2 huevos sin batir sobre los guisantes y el jamón en la sartén, y empezamos a mezclarlo todo hasta que veamos que el huevo ya queda cocinado y bien mezclado con todo, y ya tenemos el plato listo para comer.

Podemos aliñarlo con una pizca de aceite de oliva y sal, y a disfrutar de nuestra rica comida.

¡Espero que os guste!

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